Taller de reconocimiento y validación emocional en el Centro de la Mujer de Santiago el Mayor

Ponemos en marcha el taller de «Reconocimiento y Validación Emocional» en el Centro de la Mujer de Santiago el Mayor

Hemos iniciado un taller enfocado en el reconocimiento y la validación de las emociones, cuya primera sesión ha tenido lugar en el Centro de la Mujer de Santiago el Mayor.

Esta actividad nace con la convicción de que el bienestar emocional y la igualdad de género avanzan de la mano. A lo largo de la historia, las construcciones culturales de género han condicionado la forma en que mujeres y hombres perciben, expresan o reprimen sus emociones. Por ello, crear espacios donde las emociones se comprendan, expresen y legitimen sin juicio constituye un pilar clave para el empoderamiento personal y colectivo.

La igualdad a través del cuidado y la gestión emocional

Durante la sesión, las participantes trabajaron dinámicas grupales e individuales orientadas a identificar los estados emocionales, comprender su función adaptativa y romper con los estereotipos que históricamente han penalizado la expresión de determinadas emociones en las mujeres.

Entre las claves principales abordadas en el taller destacan:

  • Identificación y etiquetado emocional: Aprender a nombrar lo que sentimos (tristeza, rabia, alegría, miedo) como primer paso para su gestión saludable.
  • Validación sin juzgar: Aceptar que todas las emociones son legítimas y necesarias, eliminando la culpa o la autoexigencia ligada a mandatos de género tradicionales.
  • Empoderamiento y comunicación asertiva: Poner límites, expresar necesidades de forma clara y priorizar el autocuidado sin sentirse egoísta.
  • Perspectiva de igualdad: Analizar cómo los roles de género influyen en la gestión del estrés, la carga mental y el cuidado hacia los demás en detrimento del propio bienestar.

Espacios comunitarios para el encuentro y la equidad

Iniciar este ciclo en el Centro de la Mujer de Santiago el Mayor nos permite descentralizar el acompañamiento social y tejer redes de apoyo en los barrios. La acogida por parte de las asistentes reafirma la necesidad de seguir impulsando talleres que combinen el desarrollo personal con la sensibilización en materia de igualdad de oportunidades.

«Validar nuestras emociones es un acto transformador y profundamente vinculado a la igualdad. Cuando aprendemos a escuchar lo que sentimos y a darnos el valor que merecemos, ganamos autonomía, seguridad y capacidad de decisión en todas las áreas de nuestra vida.»

Desde IDC expresamos nuestro sincero agradecimiento al Centro de la Mujer de Santiago el Mayor por su colaboración y apertura, así como a todas las participantes por su entrega y confianza en esta primera jornada.

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